09-12-2009
Lucas 19:10-26
En esta parábola un hombre se tiene que ir a recibir un reino.
El manifiesta confianza en sus siervos y les confía cantidades importantes de dinero para que a su regreso le entreguen las ganancias.
Una vez que regresó llamó a sus siervos y:
El que había recibido una mina le entregó diez minas más, por su fidelidad le da autoridad sobre diez ciudades.
El segundo trajo la mina que había recibido, por su fidelidad recibió autoridad sobre cinco ciudades.
Pero hubo uno que guardó en un pañuelo la mina recibida y aparte se expresó mal de su amo, ni siquiera la dio a los banqueros para recibir algo de ganancia.
No recibió este siervo ningún premio. Al contrario después de una reprimenda, le quitó su amo la mina y se la dieron al que tenía diez.
Como mayordomos debemos hacer crecer lo que Dios ha puesto en nuestras manos, si no defraudamos su confianza, nos dará bendiciones muy especiales. |